Sabemos que fumar perjudica la salud. Lo asociamos con los pulmones, el corazón o el riesgo de cáncer. Pero sus efectos también se notan en la boca y, en concreto, en las encías.
El tabaco es uno de los principales factores de riesgo de la periodontitis. Puede favorecer su aparición, acelerar su avance y hacer que responda peor al tratamiento. Hay otro problema añadido: fumar puede ocultar algunas de las señales que suelen alertarnos de que algo no va bien.
Por eso, unas encías que apenas sangran no siempre son unas encías sanas.
En este artículo explicamos cómo afecta fumar a las encías, qué relación existe entre tabaco y periodontitis y qué ocurre cuando una persona fumadora deja el hábito.
¿Qué relación existe entre el tabaco y la periodontitis?
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que sujetan los dientes. Las bacterias de la placa desempeñan un papel clave, pero existen factores que pueden aumentar el riesgo y empeorar su evolución.
El tabaco es uno de ellos.
Según los CDC, las personas que fuman tienen alrededor de tres veces más probabilidades de sufrir enfermedad de las encías que quienes no fuman. Además, el riesgo aumenta con la cantidad de cigarrillos y los años de consumo.
Esto no quiere decir que toda persona fumadora vaya a desarrollar periodontitis. Tampoco significa que una persona que nunca haya fumado esté libre de ella. La enfermedad periodontal tiene distintos factores de riesgo.
Si queremos conocerlos con más detalle, podemos ampliar información en nuestro artículo sobre cuáles son las causas de la periodontitis.
¿Por qué los fumadores tienen más riesgo de enfermedad periodontal?
Uno de los problemas del tabaco es su efecto sobre la respuesta de nuestras encías frente a las bacterias.
Fumar altera las defensas del organismo y dificulta la lucha frente a una infección periodontal. Cuando los tejidos ya están dañados, también puede perjudicar su capacidad para recuperarse.
En consulta, esto nos obliga a tener en cuenta el consumo de tabaco cuando valoramos la salud periodontal de un paciente.
¿Cómo afecta el tabaco a las encías?
El efecto de fumar sobre las encías no se limita a manchas en los dientes o mal aliento. Hay cambios menos visibles y mucho más relevantes para la salud periodontal.
Entre los principales efectos encontramos:
- Menor irrigación sanguínea de las encías.
- Alteración de la respuesta defensiva frente a las bacterias.
- Mayor riesgo de infección periodontal.
- Peor capacidad de reparación de los tejidos.
- Mayor riesgo de que la periodontitis avance.
- Peor respuesta a algunos tratamientos periodontales.
El tabaco ejerce un efecto vasoconstrictor. Las encías reciben menos flujo sanguíneo y pueden adquirir un aspecto más pálido o parecer menos inflamadas.
Y aquí aparece una de las particularidades más importantes de la periodontitis en fumadores.
¿Por qué un fumador puede tener periodontitis sin que le sangren las encías?
El sangrado de encías es uno de los signos que solemos relacionar con un problema periodontal. Sin embargo, en una persona fumadora puede ser menos evidente.
La nicotina provoca vasoconstricción. Al reducirse el flujo sanguíneo en la encía, el sangrado puede disminuir aunque exista inflamación o enfermedad periodontal.
Esto puede generar una falsa sensación de tranquilidad.
“No me sangran las encías, así que están bien” no es una conclusión segura en una persona que fuma.
¿Qué signos debería vigilar una persona fumadora?
Conviene prestar atención a otros posibles signos de periodontitis:
- Retracción de las encías.
- Sensación de dientes más largos.
- Mal aliento persistente.
- Cambios en la posición de los dientes.
- Movilidad dental.
- Molestias al masticar.
- Separación entre la encía y el diente.
Algunos cambios pueden pasar desapercibidos durante bastante tiempo. Por eso las revisiones cobran aún más importancia en pacientes fumadores.
¿Fumar hace que la periodontitis avance más rápido?
Sí, el consumo de tabaco se asocia con una peor evolución de la enfermedad periodontal.
La periodontitis va dañando los tejidos que mantienen los dientes sujetos. Si avanza, puede afectar al hueso que rodea las piezas dentales y provocar movilidad. En fases avanzadas puede llegar a producirse la pérdida de dientes.
El tabaco añade un factor de riesgo a este proceso, ya que reduce las defensas frente a la infección y perjudica la capacidad de reparación de los tejidos.
No queremos repetir aquí todas las consecuencias de la enfermedad, porque las explicamos con detalle en nuestro artículo sobre qué pasa si no se trata la periodontitis.
Lo importante en este contexto es entender que fumar puede hacer más difícil mantener la enfermedad bajo control.
¿El tabaco afecta al tratamiento de la periodontitis?
Otro punto importante: fumar puede influir en la respuesta al tratamiento periodontal.
Los CDC indican que los tratamientos frente a la enfermedad de las encías pueden resultar menos eficaces en personas fumadoras. También señalan que dejar el tabaco ayuda a la cicatrización de las encías después del tratamiento.
Esto no significa que una persona fumadora no pueda tratarse. Al contrario. Si existe periodontitis, tratarla y controlar sus factores de riesgo es fundamental.
¿Se puede tratar la periodontitis si sigo fumando?
Sí. Ser fumador no impide iniciar un tratamiento periodontal.
Lo que debemos tener en cuenta es que el tabaco puede condicionar los resultados y dificultar el control de la enfermedad. Por eso, cuando tratamos a un paciente fumador, abandonar o reducir el consumo de tabaco es un punto que debemos valorar dentro del cuidado de su salud periodontal.
En nuestro artículo sobre si se puede curar la periodontitis
explicamos con más detalle en qué consiste su tratamiento y por qué el mantenimiento posterior tiene tanto peso.
¿Qué ocurre con las encías cuando se deja de fumar?
Dejar de fumar supone eliminar uno de los principales factores de riesgo modificables para la salud periodontal.
Además, al desaparecer el efecto vasoconstrictor de la nicotina, el flujo sanguíneo de las encías puede recuperarse. Esto puede hacer que un problema que antes quedaba oculto se vuelva más visible.
Por ejemplo, algunas personas observan más sangrado de encías después de dejar de fumar. Eso no significa que abandonar el tabaco haya perjudicado su boca. El sangrado puede hacer visible una inflamación que ya existía y que el tabaco estaba enmascarando.
Si aparece, recomendamos pedir una valoración periodontal en lugar de esperar a que desaparezca por sí solo.
Si tenemos periodontitis y fumamos, ¿qué podemos hacer?
Hay varias medidas que pueden ayudarnos a controlar mejor la salud de las encías:
- Plantearnos dejar de fumar y pedir ayuda si la necesitamos.
- Mantener una buena higiene bucodental en casa.
- Limpiar también los espacios entre los dientes.
- Acudir a las revisiones indicadas por nuestro dentista o periodoncista.
- Cumplir las citas de mantenimiento periodontal.
- Consultar si notamos movilidad, retracción de las encías o cambios en nuestra boca.
Sobre todo, no debemos utilizar la ausencia de sangrado como único indicador de que nuestras encías están sanas.
En personas fumadoras, una revisión periodontal puede detectar signos que no se ven a simple vista.
Preguntas frecuentes sobre tabaco y periodontitis
¿Fumar causa periodontitis?
El tabaco es un importante factor de riesgo para la enfermedad periodontal. Fumar afecta a las defensas frente a las bacterias, dificulta la recuperación de las encías y aumenta el riesgo de sufrir enfermedad periodontal.
¿Cuanto más fumo, mayor es el riesgo para mis encías?
Sí. Existe una relación entre el nivel de exposición al tabaco y el riesgo de enfermedad de las encías. Los CDC indican que el riesgo aumenta tanto con el número de cigarrillos como con el tiempo durante el que se mantiene el hábito.
¿Puedo tener periodontitis aunque no me sangren las encías?
Sí. En fumadores, la vasoconstricción causada por el tabaco puede reducir el sangrado y ocultar uno de los signos habituales de inflamación periodontal.
¿Dejar de fumar mejora la salud de las encías?
Dejar de fumar elimina un factor de riesgo importante y puede favorecer la respuesta de los tejidos tras el tratamiento periodontal.
¿Debería revisar mis encías si soy fumador?
Sí. Las revisiones son muy importantes porque algunos signos de enfermedad periodontal pueden resultar menos evidentes en fumadores. Si fumamos o hemos fumado durante años, recomendamos comentarlo con nuestro dentista para que pueda valorar el estado de las encías y del soporte de los dientes.
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