Septiembre trae horarios, mochilas, libros y nuevas rutinas. También es un buen momento para recuperar algunos hábitos que durante el verano pueden haberse relajado.
En vacaciones cambian los horarios de comidas, aparecen más helados, refrescos y picoteos y, en ocasiones, el cepillado pierde protagonismo. Por eso, con la vuelta al cole recomendamos prestar de nuevo atención a la salud dental infantil.
No hace falta complicarse. Una buena rutina de higiene, meriendas adecuadas y una revisión dental pueden ayudarnos a comenzar el curso con buen pie.
Vuelta al cole: el momento de recuperar las rutinas de higiene dental
Durante el verano somos algo más flexibles con los horarios. Es normal. El problema aparece cuando esa flexibilidad se mantiene una vez empieza el colegio.
Nuestra recomendación es recuperar cuanto antes una rutina sencilla. Cuanto más fácil resulte de seguir, más posibilidades tendremos de mantenerla durante todo el curso.
Cepillado dos veces al día durante dos minutos
Los niños deberían cepillarse los dientes al menos dos veces al día y durante unos dos minutos.
El cepillado de la mañana y, sobre todo, el de antes de acostarse deberían formar parte de su rutina diaria. Según la edad del niño, los padres tendremos que ayudar, supervisar o repasar el cepillado.
También recomendamos utilizar una pasta dental con flúor adecuada a su edad. No todas las edades requieren la misma cantidad de pasta, por lo que conviene seguir las indicaciones del odontopediatra.
Un cepillo nuevo puede ayudarles a recuperar el hábito
A veces un cambio pequeño funciona mejor que repetir veinte veces que hay que lavarse los dientes.
En nuestro caso, solemos recomendar un truco muy sencillo: aprovechar la vuelta al cole para estrenar cepillo.
Podemos dejar que el niño elija un modelo con un color, dibujo o personaje que le guste. Convertimos así el cepillado en algo un poco más atractivo y hacemos que participe en su propia rutina de higiene.
No hace milagros, claro, pero puede ser un buen incentivo.
¿Cómo cuidar los dientes de los niños durante la jornada escolar?
El horario escolar puede dificultar el cepillado después de comer, sobre todo cuando los niños pasan muchas horas fuera de casa.
Aquí conviene adaptar la higiene a la realidad de cada familia y de cada colegio.
Preparar un kit dental si se quedan a comer en el colegio
Si el centro permite cepillarse después de comer, podemos preparar un pequeño neceser con:
- Cepillo de dientes.
- Pasta dental.
- Una funda o recipiente que permita guardar el cepillo limpio.
- El nombre del niño para evitar confusiones.
Es una forma sencilla de mantener la rutina también fuera de casa.
Además, preparar juntos el kit puede servirnos para hablar de higiene dental sin que suene a obligación.
¿Qué ocurre si no pueden cepillarse después de comer?
No todos los colegios cuentan con espacios o protocolos para que los niños se cepillen.
Si no pueden hacerlo, no debemos obsesionarnos. Podemos centrarnos en mantener buenos hábitos durante el resto del día.
El cepillado antes de dormir cobra aquí aún más importancia. También ayuda cuidar lo que comen y evitar que pasen toda la tarde picando productos azucarados.
Meriendas saludables para cuidar los dientes en la vuelta al cole
Cuando hablamos de caries infantil solemos pensar en caramelos y chucherías. Sin embargo, también debemos fijarnos en los alimentos y bebidas que se repiten a lo largo del día.
Con la vuelta al cole podemos revisar qué metemos en la mochila para el recreo o la merienda.
Agua frente a zumos y refrescos azucarados
Para nosotros, la opción más sencilla es también una de las mejores: agua como bebida principal.
Conviene limitar refrescos, bebidas azucaradas y zumos. Incluso algunos productos que se presentan como opciones infantiles pueden contener cantidades importantes de azúcar.
Una botella de agua para el colegio suele ser suficiente para acompañar el almuerzo y mantener una buena hidratación.
Fruta, yogur y frutos secos como alternativas a la bollería
No necesitamos preparar meriendas complicadas.
Podemos alternar opciones como:
- Fruta fresca.
- Yogur natural sin azúcares añadidos.
- Frutos secos cuando la edad del niño y las normas del colegio lo permitan.
- Bocadillos sencillos.
La idea es reducir la presencia habitual de bollería industrial, galletas, golosinas y otros productos ricos en azúcares.
No pasa nada porque aparezcan de forma puntual. Lo que nos preocupa más es que formen parte de la rutina diaria.
Por qué conviene evitar el picoteo frecuente
Tan importante como elegir los alimentos es controlar la frecuencia.
Si un niño consume pequeñas cantidades de alimentos azucarados durante muchas horas, los dientes quedan expuestos una y otra vez.
Por eso preferimos establecer horarios claros para desayuno, almuerzo, comida y merienda, evitando el picoteo continuo.
Después del verano, atención a las caries infantiles
El verano suele venir acompañado de helados, refrescos, viajes, comidas fuera de casa y horarios menos estrictos.
Por eso septiembre puede ser un buen momento para comprobar que todo sigue bien.
¿Qué señales pueden indicar que existe una caries?
Las caries en sus primeras fases pueden pasar desapercibidas. No siempre producen dolor.
Hay algunos signos que pueden hacernos consultar:
- Manchas o cambios de color en un diente.
- Sensibilidad al frío o al comer determinados alimentos.
- Dolor al masticar.
- Molestias que aparecen sin una causa clara.
- Algún pequeño agujero visible en el diente.
Ante cualquier duda, recomendamos revisar la boca en consulta.
No debemos esperar a que aparezca dolor
Esta es una de las ideas que más insistimos a las familias.
Que un niño no tenga dolor no significa que podamos descartar un problema dental.
Una revisión preventiva permite detectar alteraciones en una fase temprana. En muchos casos, esto facilita el tratamiento y evita que una caries avance hasta producir molestias.
La revisión dental infantil también permite comprobar cómo evoluciona su boca
Una revisión infantil no consiste solo en buscar caries.
Los niños están creciendo y su boca también cambia. Aparecen nuevos dientes, se caen piezas temporales y la mordida va evolucionando.
Dientes de leche y dientes definitivos
Durante varios años conviven dientes de leche con dientes permanentes.
Conviene vigilar cómo se produce este recambio, comprobar que los dientes definitivos están saliendo bien y detectar posibles problemas de espacio.
También podemos aprovechar la consulta para resolver dudas sobre higiene, pasta dental, cepillado o hábitos infantiles.
Revisar la mordida y detectar posibles alteraciones
Otro aspecto que solemos valorar es la mordida.
Una revisión nos permite observar cómo encajan los dientes y cómo están creciendo los maxilares. Si detectamos alguna alteración, podremos controlar su evolución y decidir si necesita valoración ortodóncica.
No todos los niños requieren tratamiento. Lo importante es observar su desarrollo en el momento adecuado.
¿Por qué septiembre es un buen momento para visitar al dentista infantil?
La vuelta al cole nos ayuda a poner orden después del verano. Recuperamos horarios, actividades y rutinas. Podemos hacer lo mismo con la salud bucodental.
En nuestra clínica dental en Castellón aprovechamos estas revisiones para comprobar el estado general de la boca del niño, buscar signos iniciales de caries y revisar la evolución de su mordida.
También hablamos con las familias sobre sus hábitos.
A veces basta con pequeños cambios: reducir los zumos del recreo, preparar un kit de cepillado o prestar más atención al cepillado nocturno.
Nuestro objetivo es que el cuidado dental forme parte de su día a día sin convertirlo en una batalla.
Preguntas frecuentes sobre salud dental infantil en la vuelta al cole
¿Cuántas veces al día debe cepillarse los dientes un niño?
Recomendamos cepillarlos al menos dos veces al día durante unos dos minutos. El cepillado de la noche es especialmente importante.
¿Debe llevar cepillo de dientes al colegio?
Si se queda a comer y el colegio permite cepillarse después de la comida, puede ser una buena idea preparar un pequeño kit dental.
¿Qué merienda es mejor para cuidar sus dientes?
Podemos priorizar fruta, yogur natural, frutos secos cuando sean adecuados para su edad y bocadillos sencillos. Para beber, el agua debería ser la opción habitual.
¿Cómo podemos motivarle para que se cepille?
Podemos dejar que participe. Elegir un cepillo nuevo con un diseño que le guste, utilizar un temporizador de dos minutos o cepillarnos juntos suele hacer la rutina más llevadera.
¿Hay que visitar al dentista si no le duele nada?
Sí. Las revisiones preventivas permiten detectar problemas antes de que produzcan síntomas. En niños también nos ayudan a controlar el recambio dental y la evolución de la mordida.
¿Es buena idea hacer una revisión después del verano?
Puede ser un buen momento. Durante las vacaciones suelen cambiar la dieta y los hábitos de higiene. Con la vuelta al cole podemos comprobar que no hayan aparecido caries y retomar las rutinas de cuidado dental.
Empezamos el curso cuidando también su sonrisa
La vuelta al cole no tiene por qué implicar cambios complicados.
Podemos centrarnos en unas pocas pautas: recuperar el cepillado diario, utilizar pasta con flúor adecuada a la edad, beber agua, elegir mejores meriendas y reducir el picoteo.
Y, si hace tiempo que no revisamos su boca, septiembre es un buen momento para hacerlo.
En Clínica Dental Fernández Ybarra, en Castellón, podemos revisar la salud bucodental de los más pequeños, comprobar cómo evoluciona su mordida y ayudar a cada familia a establecer hábitos que puedan mantener durante todo el curso.
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